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7 de Agosto de 2014

Celebración del día del dirigente social

NTERVENCIÓN DE S.E. LA PRESIDENTA DE LA REPÚBLICA, MICHELLE BACHELET, EN CELEBRACIÓN DEL DÍA DEL DIRIGENTE SOCIAL.


 

Santiago, 6 de Agosto de 2014

oooAmigas y amigos:

Lo primero, feliz día del dirigente social y vecinal.  Porque como aquí se ha dicho antes, hoy día estamos homenajeando la tremenda labor que cada uno de ustedes hace cotidianamente por su comunidad, de manera desinteresada y solidaria. Algunas veces, muchas veces, y cuando lo decía la alcaldesa yo pensaba “apuesto que la alcaldesa ha pasado por lo mismo”, y nosotros también hemos pasado por lo mismo, es decir, muchas veces pasando malos ratos, muchas veces dando la cara por peleas comunes, poniendo el hombro por su gente, pero muchas veces también sin el reconocimiento de las personas.

Pero convencidos de qué es lo que hay que hacer, convencidos que es una causa noble, que es ser capaces de dirigir hacia un objetivo común, a cuánta gente que confía en ustedes como conductores.

Déjenme decirles que puchas  que es necesaria la pega que ustedes hacen para nuestra democracia y para nuestra gente.

Déjenme que yo les dé las gracias a nombre de todos nuestros compatriotas, y les pido que de nuevo también, así como lo hicimos hace un ratito, me acompañen con un gran aplauso para ustedes y para tantos otros dirigentes sociales que hoy día no están aquí.

Ustedes representan algo muy valioso, porque son capaces de ir más allá de los intereses individuales y pensar en intereses colectivos, son capaces  de algo que a veces no es fácil y que requiere mucho trabajo, a veces mucha paciencia y mucha empatía, que es ser capaces de aunar, de agrupar voluntades en torno a un diálogo colectivo.

Han sido ustedes, y aquí también ha sido recordado por quienes me antecedieron, los que en aquellos momentos difíciles de nuestra historia hacían de la democracia una causa común en cada asamblea, en cada denuncia, en cada olla común o en cada movilización.

Y en todas esas tareas, ustedes han hecho siempre primar la unión, la valentía y la dignidad humana.

Muchas veces ésta es una labor bastante anónima y que se hace sin pensar ni en la notoriedad ni en el agradecimiento, pero es justo, es muy justo homenajear la labor de tantas y tantos dirigentes sociales, que han hecho de su vida una vocación de entrega por sus vecinos, por sus comunas, por sus barrios, por sus ciudades o por sus causas, contribuyendo a construir este rico entramado social con el que cuenta nuestro país.

Y por eso que a nombre de los líderes vecinales, sociales y comunitarios, es que han recibido este reconocimiento Carlos Bravo Cáceres, Ivonne Sereño Salgado, Hugo Marín Rossel, Carlos Aros Pérez, Luis Toledo Castro y  Adriana Mena Burgos, por su dedicada labor, que representa lo que ustedes tan bien hacen cotidianamente.

Y también permítanme, porque fue un buen amigo mío, también recordar  especialmente a Osvaldo Molina, que nos dejó hace un tiempo, pero nos legó el ejemplo de un trabajo desinteresado, con muchos años de entrega al desarrollo y  a la ampliación de la labor de las juntas de vecinos.

Soy una convencida, así como todos los que me han precedido, de  que la labor de los dirigentes  sociales y vecinales, la labor de la ciudadanía en una democracia, son fundamentales.

Y yo no hablo de esto aquí porque esté con ustedes, eso es lo que estaba justo detrás de ese programa que era uno de mis favoritos en el Gobierno anterior, y que lo estamos continuando, que es el Quiero mi barrio, porque se tenía la idea de que los barrios son mejores cuando son los propios vecinos los que saben dónde les aprieta el zapato y los que tienen que mejorarlos. Porque tenían la idea que el Estado y el Gobierno tiene que ayudar, tiene que apoyar técnicamente y financieramente, pero son las personas que viven en los barrios, son las juntas de vecinos, son los ciudadanos los que saben qué es lo que quieren hacer y cómo priorizar.

Pensaba también yo siempre que me encantaba el Quiero mi barrio, porque además permitió que muchas organizaciones que estaban un poquitito decaídas, se estimularan, se reencontraran, se redefinieran prioridades y tuvieron que hacer lo que uno como Presidenta tiene que hacer, porque  como la plata nunca alcanza para todo, uno tiene que pensar, ponerse de acuerdo y priorizar.  Y así lo hicieron súper bien. Y por eso queremos continuar con ese programa, con mucha fuerza.

Entonces digo esto, porque no estoy hablando de la boca para afuera, sino de algo que yo puedo dar muestra de que lo creo profundamente.

Y hoy día Chile tiene nuevos desafíos, nuevos desafíos que debemos potenciar y donde de nuevo la participación de ustedes es clave, porque soy una convencida que el Gobierno tiene que decidir las iniciativas públicas, sin duda, pero que esas iniciativas públicas van a ser mejores, van a ser más legítimas, van a responder mejor a la realidad, si toma en cuenta la voz y la experiencia de ustedes.

Yo siempre digo las cosas y trato de hablar lo más sencillamente posible, y siempre digo “uno sabe dónde le aprieta el zapato”.  Otra persona no puede contarle a uno dónde su zapatito le apretó ¿no es verdad?   Es una manera simbólica de decirlo.   Porque yo de verdad creo que cada uno de nosotros puede contribuir y hacer más rico nuestro capital social y mejorar nuestra democracia.  Ya somos un país más maduro, no nos basta con una democracia meramente representativa, donde elegimos nuestros representantes, eso es importante y hay que hacerlo bien, y por eso que estamos haciendo una reforma electoral y estamos también en esa reforma electoral asegurando que las mujeres puedan tener más participación y no ser excluidas  las que quieran seguir trabajando más adelante en la política, que tengan las mismas oportunidades de hombres y mujeres.  Y eso es súper importante, pero hoy día la gente aspira a una democracia de más alto nivel, una democracia no sólo representativa, sino participativa, donde la gente pueda, a través de los flujos y canales que se establezcan, hacer oír su voz para que las autoridades las tomen en cuenta.

Y donde también las autoridades puedan decir con mucha franqueza “esto se puede, esto no se puede, esto va a tomar menos tiempo, esto lo podemos hacer de inmediato, qué buena idea la que ha surgido”, o muchas veces explicar por qué algo no es factible.

Yo creo que hay una serie de políticas que si no tienen este capital social, si no tienen esta confianza y ese vínculo entre uno y otro, simplemente no funciona.

Y todos sabemos de algunas políticas que en el papel eran estupendas, no lo voy a mencionar, algunos innombrables, pero que en la práctica no recogían la mirada de la gente que andaba de a pie o en micro.

Entonces, los expertos son re’buenos, pero los expertos, tiene que vincularse la opinión de los expertos y los técnicos con lo que le pasa a las personas, porque de lo contrario las políticas no funcionan.

Y por eso que yo siempre he dicho que las políticas públicas tienen que adaptarse a la realidad de las personas, y no las personas a políticas públicas abstractas  que no consideran las particularidades.

Y por eso que no puede haber los mismos criterios de vivienda en la zona rural que en la zona urbana, o en las zonas extremas que en la zona central, porque los costos son distintos, el monto de los subsidios tiene que ser distinto.  Y así, cada cosa considerando las particularidades.  No es que haya 400 mil situaciones distintas, pero tomando en consideración cómo respondemos mejor a la realidad de las personas.

Y por eso yo mencionaba las políticas de vivienda  y el Quiero mi barrio, pero también las políticas de seguridad ciudadana y prevención, como queremos también que en esta reforma educacional pueda haber una amplia participación, que tiene dos sentidos: escuchar, pero también romper mitos que han surgido con respecto a la reforma, que son absolutamente incorrectos y que ha generado en mucha gente incertidumbre, susto, por falta de adecuada información y discusión.

Y por eso que creo que es muy bueno que podamos tener también esas mesas de diálogo y participación a lo largo del país, para conversar de todas las temáticas que nos importan como sociedad.

Queremos que Chile transite desde una participación que ha sido históricamente consultiva, a una que permita  que los líderes, los dirigentes, los ciudadanos y ciudadanas también puedan resolver sobre las decisiones que les afectan.

Y es por eso que durante mi Gobierno anterior promulgamos la Ley  sobre acceso a la información pública, porque a ustedes les consta que esa ley obliga a los organismos del Estado no sólo a entregar información cuando se le solicita, sino a mantener abiertamente, en los portales de Internet, una serie de antecedentes necesarios para el control de parte de la ciudadanía.

La mejor receta contra la corrupción, contra las malas prácticas en cualquier gobierno del mundo, es una ciudadanía informada, donde hay transparencia pasiva y activa, donde la ciudadanía puede pedir cuenta a sus autoridades.  Creo que eso es un elemento muy importante.

Además, trabajamos intensamente en la Ley 20.500 de participación ciudadana, desde el Gobierno del Presidente Lagos,  y  finalmente se aprobara el 2011.

Esa ley protege y apoya la constitución y el trabajo de las organizaciones sociales, hace de la participación un factor que obligatoriamente debe ser considerado por los organismos de  Administración del Estado.

Pero eso no basta, ahora tenemos que completar esa tarea y que el reconocimiento concreto a lo que ustedes hacen se demuestre no en un discurso bonito, sino de manera  palpable en los hechos.

Por eso que quiero contarles que al final de mis palabras voy a firmar un instructivo presidencial que busca hacer de la participación ciudadana una realidad no sólo en el papel, no sólo en la palabra, sino en los hechos, y  que sea algo que se pueda constatar en cada servicio público, en cada ministerio.

Este instructivo determina que en los próximos seis meses, cada órgano de administración del Estado deberá tener una unidad de Participación Ciudadana, encargada de asegurar que efectivamente se cumpla esta disposición en ese servicio y en ese ministerio.

Además, como decía el ministro Elizalde, deberemos completar el proceso que constituye los Consejos de la Sociedad Civil en cada repartición del Estado, como lo  dispone la Ley 20.500.

Con este instructivo, además, estamos incorporando a la ciudadanía en áreas de decisión muy importantes, como la determinación de recursos a través de presupuestos participativos, que contarán con jornadas de votación directa y serán abiertas a la comunidad.

¿Por qué?

Porque queremos que los ciudadanos y las ciudadanas puedan establecer sus prioridades y que su opinión también influya directamente en las políticas y que sean políticas de Estado.

Queremos que nuestros compatriotas puedan no sólo decidir, sino también tener pleno conocimiento sobre la forma en que se ejecuta la inversión en las materias que ellos y ellas determinen.

Además, durante este año 2014 vamos a conformar el Consejo Nacional de Participación Ciudadana y Fortalecimiento de la Sociedad Civil, que va a tener presencia en todas las regiones, porque queremos asegurar que incidir en las decisiones de su comunidad sea posible para cada persona en nuestro país.

Este Consejo va a tener autonomía y va a estar integrado por una mayoría
de representantes de la ciudadanía, pero también por representantes del Poder Ejecutivo, para que se genere ese debate, esa discusión y esa interacción.

Y ya el ministro Elizalde le decía a Pedro Huerta que se va a trabajar en estas mesas de trabajo, para poder corregir aquellas leyes que requieren ser actualizadas y considerada la actual realidad y necesidad de los dirigentes sociales y vecinales.

Todas éstas son buenas noticias para la participación y para la tarea democrática que ustedes llevan a cabo, pero también nos hemos comprometido directamente con la labor de ustedes y sus preocupaciones.

Y ya mencionó el ministro algo que dimos a conocer en el mes de junio, cuando estuvimos informando sobre las escuelas de liderazgo, la reposición de la gratuidad en el sistema de atención pública para los afiliados a Fonasa que ejercen funciones de dirigentes vecinales.

Pero también queremos acompañarlos para fortalecer su labor y  habilidades como líderes sociales. Y por eso también el ministro nos hablaba de las Escuelas de Gestión Pública para apoyar justamente a esta enorme demanda que ustedes tienen hoy día, esta gran necesidad,  que tengan todas las herramientas que requieran para poder llevar adelante de mejor manera, de óptima manera esta gran responsabilidad.

Amigas y amigos:

La política, la buena política, es un ejercicio colectivo que tiene a las personas en la base de todo quehacer público.

Déjenme contarles, antes de terminar, que anoche yo tuve una muy buena reunión de trabajo con los parlamentarios de la Nueva Mayoría, con los presidentes de los partidos de la coalición, con los presidentes de la Cámara de Diputados y el Senado, y nos reunimos para reafirmar nuestro total compromiso con una educación pública de calidad, sin lucro y sin discriminaciones, en la que los profesores tengan una carrera digna y a la altura de las exigencias del mundo de hoy.

Anoche el Gobierno, los parlamentarios y los presidentes de todos los partidos de la Nueva Mayoría, compartimos el mapa, la ruta de la reforma educacional, que tiene cuatro grandes ejes:

Primero, garantizar el libre acceso a la educación para la familia; que Chile tenga una educación pública de calidad, que entre otras palabras, se dice “desmunicipalización y vuelta al Estado de los colegios municipales”; tercero, tener una nueva profesión docente; y cuarto, garantizar una educación superior gratuita y de calidad.  Como yo he dicho, gratis y malo, no lo quiere nadie. Queremos gratis y bueno, que le abra las oportunidades a nuestros chiquillos y chiquillas.

Y todos estos esfuerzos que estamos llevando a cabo, sólo van a llegar a buen puerto, sólo nos va a ir bien si trabajamos unidos, pensando en el bien de Chile y no en intereses particulares, si lo hacemos con participación, con transparencia y honrando nuestro compromiso con la ciudadanía.

Ustedes lo conocen por experiencia propia como dirigentes sociales, la gente, cuando no se cumple con ella, se desilusiona, se frustra, deja de participar, deja de creer que la democracia es un instrumento fundamental, deja de creer en las instituciones políticas, en todos, desde el Parlamento, los partidos políticos, etc.

La verdad que yo creo, y es una de las tareas que me he propuesto, es por un lado cumplir con los compromisos que tomé con la ciudadanía como candidata, primero, porque yo creo que siempre hay que cumplir con los compromisos que uno toma.  Por eso que yo siempre dije que no eran promesas, porque  las promesas se las puede llevar el viento, sino que compromisos que yo estaba tomando con la ciudadanía.

Pero creo que también es una manera de colaborar a que en nuestro país la gente vuelva a confiar, vuelva a confiar que es posible hacer los cambios para que todas y todos podamos vivir infinitamente mejor.  Cada uno de ustedes, desde su propio quehacer, también puede, sin duda, colaborar a que Chile, por ejemplo, tenga una mejor educación.

El próximo año vamos a iniciar otra gran discusión, cómo tenemos una Constitución que nos represente a todas y todos de manera adecuada.  Y ahí también tenemos que trabajarlo de la mano, de mano de, por un lado, bajarlo al terreno de lo que le pasa a la gente, por qué la Constitución es importante, que mucha gente dice “mm.. qué pasa, por qué me mejora la vida a mí la Constitución”.   Y yo lo digo siempre, lo dije en campaña, pero porque lo creo lo repito ahora, porque cuando yo quise mandar un proyecto ley que dijera que a igual pega tenía que haber igual paga para hombres y mujeres, me dijeron que era inconstitucional.  Entonces, no puede ser que haya una Constitución que permita arbitrariedades.

Porque queremos que el agua sea un bien público que garantice para todas las personas, necesitamos también una nueva Constitución.

Porque queremos que las regiones tengan la misma fuerza y autonomía, y tenemos una profunda, profunda agenda de descentralización real, pero también tenemos que asegurar que la Constitución nos dé el marco suficiente.

Porque queremos  que nuestros pueblos originarios tengan reconocimiento constitucional también.

Son muchas las cosas.  Hay otras tareas que ya sacamos, que ya no van a necesitar discutirse, como el voto de los chilenos en el exterior, eso ya está ahí.  Esperamos que la reforma a la ley electoral pronto sea una realidad. Pero hay muchos temas.

Lo que quería demostrar con esos ejemplos, que una nueva Constitución no es algo abstracto, es algo que importa mucho en nuestras vidas, porque lo que señala es cuál es la relación entre el Estado, la sociedad, el mercado y el medioambiente, los recursos naturales.

Y queremos una Constitución, finalmente, que haya nacido en democracia, que sea legítima y donde ustedes puedan ser parte importante en el debate y en la discusión.

Así que, ayúdennos en éste y en todos los debates que queremos hacer en el país, ayúdennos también a informar a los vecinos y vecinas, debatan, porque esta reforma educacional hoy día, mañana la discusión que haremos sobre otras temáticas, no es del Gobierno de Michelle Bachelet, sino que es de todo Chile.

Así que, muchas gracias a todos ustedes.

* * * * *
Santiago, 6 de Agosto de 2014.
Mls.